Por primera vez desde que volví a casa el transporte publico estuvo medianamente decente, el metrobus llegó a la hora indicada, el metro no tardo media hora para aparecerse en la estación, la cola en capitolio era casi inexistente, el colector no decía groserías y llegué temprano a la universidad, casi un paraíso comparado con la rutina caraqueña. Caminando catia, de camino a la estación gato negro un señor se me acerca y me comenta "El transporte hoy esta rápido hijo, hoy llego temprano al trabajo" asiento y sonrío, con las caras bajas seguimos caminando, apuramos el paso porque no, Caracas no es el paraíso que deseamos, y caminar a paso despreocupado a las 6am por catia, es un suicidio, el señor se acerca otra vez, y el frío le arranca un "¡Coño, pacheco está arrecho hoy!", llegamos a la estación y alguien al ver a los milicianos exclama en tono burlón "¡MIRA, LOS MARINES!" lo siguiente al comentario es una carcajada general que probablemente retumbo en toda Caracas.
Sigo en mi camino a la universidad y como cada día, se me arruga el corazón de tristeza al ver a mi ciudad sucia, mi casa tiene las paredes llenas de grafitis ofensivos, bolsas y bolsas de desperdicios en la calle. Al ver cada rayón, adivinas que 'bando' lo realizó, exceso de propaganda política de ambos bandos, Caracas paso de ser una ciudad a ser poco más que una enorme e interminable vaya publicitaria llena de propaganda partidista, El Avila y poco más hoy son rescatables de la Caracas destruida después de veinte años de la mal llamada revolución. En capitolio existe un grafiti, o como quieran llamarle que es quizás el que mas ha llamado mi atención durante los últimos meses, realmente no se si fue hecho por alguien afín al usurpador, o si por el contrario fue hecho en un intento de reflejar lo que hoy viven los venezolanos, es crudo, pero es real; el grafiti refleja a una señora adulta, sesenta y tantos años, desaliñada y exclamando "¡Pan pal' pueblo Carajo!". Cada día veo este dibujo en las paredes de Capitolio, y cada día lo odio y lo amo más, cada día le odio porque es el reflejo de la situación del país y su miseria, cada día lo amo porque debe ser ejemplo de lo que nos trajo el socialismo, debe ser usado como bandera para decir "Socialismo nunca más".
Hoy mas que hablar de política, estado de derecho, artículos de las constitución y todas esas cosas que hoy nos saturan la cabeza, toda esa información que hoy manejamos, quiero hablar de mi casa, quiero hablar de Caracas. Mi ciudad es un lugar lleno de leyendas urbanas, mitos, cuentos, chistes y demás historias contadas por los que aquí tienen más años y experiencia. Personalmente creo que es ahí donde radica la belleza y la riqueza de Caracas, en el señor que habla con orgullo de sus tiempos de gloria, en las señoras que sin importar la situación siempre o casi siempre se mantienen siempre tan elegantes, pero también en aquella señora que baja de la barriada en la madrugada para llegar temprano a trabajar, la belleza de Caracas está reflejada en los ojos de aquel señor del quiosco que mantiene viva la esperanza de prosperar, en el tumba'o de las caraqueñas. Caracas, a pesar de la suciedad y la miseria se mantiene viva en los "Buenos días" que nunca faltan por parte de algún señor que reclama por la falta de educación de algunos. La belleza de mi casa está en sus mitos, en los caraqueños hablando de "Pacheco" porque les dio frío, en las leyendas de los fantasmas del metro, la belleza de Caracas es mucho mas grande que El Avila, la belleza de Caracas son los caraqueños y su amor por el valle que los vio nacer, porque incluso si no creciste en Caracas, el haber nacido en esta ciudad bendita te mantiene enamorado toda la vida. Hoy, reflexionando sobre el comentario del señor de Catia y pensando tanto en Pacheco como en las demás historias de mi ciudad, entendí que Caracas es una ciudad de leyendas, mitos y cuentos.
Hace veinte años, a los caraqueños les fue contada la peor leyenda de nuestra historia, hace veinte años a los caraqueños les mintieron y les dijeron que el socialismo era el camino. Hace veinte años comenzó la leyenda mas triste de mi ciudad, una que decía algo como "Revolución del siglo XXI. Patria, Socialismo o Muerte" Al final, la leyenda fue más socialismo, muerte y nada de patria, porque no, la patria no es miseria bajo las excusas que tanto resuenan hoy a lo largo y ancho del país. Hoy, Caracas decidió contarse una nueva leyenda, una que habla de épica, heroísmo, lucha, y valentía; una historia de cambio, de esperanza y amor. Caracas decidió que nadie más va a venir a contarles historias, Caracas quiere escribir su historia, y decidió que es hora de hacerlo.
Caracas, la ciudad de las leyendas urbanas decidió creer en si misma, y está lista para luchar por su libertad y así tener en su repertorio, la historia de una leyenda épica realizada por sus ciudadanos.
No te acostumbres Caracas, no te acostumbres Venezuela.
Venezuela es bella y tenemos que recuperarla. Una vez más exelente artículo, (LOS MARINES JAJJAJAJAJA)
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