Ir al contenido principal

Un país de luto.

Hoy es mas difícil escribir, el país amaneció de luto y llorando por la quema de la ayuda humanitaria quemada por el tirano que sigue aferrado al poder. Hoy amanecimos enalteciendo el nombre de los valientes que luchan en la frontera, jóvenes que como dijo Miguel Pizarro, arriesgaron sus vidas para salvar la ayuda humanitaria. Hoy el país esta de luto, estamos de luto todos los que anhelamos la reconstrucción de la nación. Ayer, 23F las calles de Venezuela volvieron a llenarse de fe, esperanza, jubilo, al menos hasta que el régimen lo permitió, en horas de la tarde, todo paso a ser miedo, represión, llanto y muerte. Un grupo de militares, colectivos y delincuentes (que a estas alturas son todos la misma basura) recibió ordenes de quemar la ayuda humanitaria, ayuda destinada a los mas vulnerables. Ayer Venezuela y el mundo entero fueron testigos de la pesadilla a la que estamos sometidos los Venezolanos, pero también presenciaron la valentía de todos los chamos de la frontera arriesgando su vida por salvar la ayuda humanitaria. Hoy los chavistas festejan el supuesto fracaso de un golpe de estado que jamás existió, olvidando que en el año 92 fue su líder quien intento tomar miraflores y fracasó. ¿como se habla de golpe de estado cuando intentaba ingresar comida y medicinas? sencillo, los chavistas no tienen conciencia. En mi ultima clase de ética jurídica tocamos precisamente el tema de la conciencia, la moral, la probidad, los rojitos no conocen ninguno de esos términos y esa es la única razón por la cual celebran la destrucción de medicinas y alimentos que muchos de ellos necesitan.

Hoy cuesta más que nunca expresarse, ayer quería escribir sobre el jubilo en las calles de Venezuela, pero ¿como hablas de la marcha pacifica y hasta "divertida" que se vivió en Vargas cuando están matando a nuestros hermanos en las fronteras? ¿Como podemos decir "vamos bien" con mas de 280 heridos en un día? Ayer en Vargas se sintió una energía diferente, es verdad, comentaba con un amigo que a diferencia de otra veces, ahora aunque había rabia, también se sentía la esperanza y la confianza necesaria para lograrlo. Ayer aplaudimos y festejamos la entrada de los camiones con ayuda humanitaria, hasta que en horas de la tarde, con lagrimas en los ojos, fuimos testigos de las imágenes mas grotescas que podamos imaginar, toneladas de comida quemadas, GNB siguiendo ordenes de delincuentes armados, sinvergüenzas, miserables. Aun con todo el dolor que producían las imágenes, los muchachos nos regalaron esperanza, porque si, ver a esos chamos en un camión que esta ardiendo para salvar algunas cajas de ayuda te llena de fe, de esperanza y de orgullo.

Me dijo el amor de mi vida que para ella, Venezuela era como un bebe "Se despierta, llora y vuelve a dormir" sinceramente estuve muy de acuerdo, sin embargo, creo que esta vez es diferente, el niño despertó, y esta vez no quiere leche de CLAP, ni sardina, esta vez el niño no va va conformarse con un par de bonos del estado. El niño tiene hambre de libertad, tiene sed de democracia. Venezuela quiere paz, pero no teme ir a la guerra para conseguirla. Venezuela paró de ser un niño llorón, nos convertimos en hombres y mujeres adultos, sensatos y orgullosos. No van a comprar al pueblo nuevamente, no queremos su comida, no queremos su mierda de socialismo, queremos libertad, queremos que vuelvan  quienes tuvieron que huir del hambre, del hampa, de las enfermedades que hoy son imposibles de contrarrestar en Venezuela.

Es sencillo entender porque los chavistas no quieren un cambio de gobierno en Venezuela, le tienen miedo al trabajo, no saben valerse por si mismos, necesitas de los bonos, las cajas y todas las migajas que el usurpador le escupe en la cara, necesitan creer en algo sin sentido, igual que llevan haciéndolo durante veinte años, me cago en Chavez, en Maduro y en su maldita revolución que hoy esta matando de hambre a un país entero.

A los panas que estuvieron en las fronteras, que siguen estando y seguramente estarán siempre que sea necesario, mil gracias. Gracias por enseñarnos los valientes que podemos ser, gracias por arriesgar sus vidas: Un millón de gracias por no rendirse. Honor a los caídos, fuerza para quienes siguen en pie de lucha. Respeto y admiración para todos.

Hoy el orden de ideas es absurdo, lo entiendo, pero no es fácil escribir con tanta rabia en el corazón. Fuerza y fe. Esperamos ordenes para tomar las calles y no abandonar hasta el cese de la usurpación, pero también necesitamos ayuda. A todos los que dicen que USA no debe intervenir, les recuerdo que quienes hoy nos disparan son los cubanos vestidos con el uniforme de la FANB, no me hables de soberanía nacional cuando nuestros cuarteles están tomados.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Zapato roto.

 Lo conocí por allá en 2009, cuando teníamos apenas diez años y jamás pensé que le tocaría salvarme la vida. Carga detrás de su nombre un apellido de esos fuertes, de los que se reconocen por su importancia en la historia de nuestro país, pero no, no tiene vínculo con los Machado que todos conocemos, solo comparten la casualidad de un apellido. De padre yaracuyano y madre varguense, creció en una familia normal, sin muchos sobresaltos. Hijo de policías retirados. Testarudo como pocos, malgenio y descaro. Su vida transcurría entre idas al colegio, jugar fútbol y una que otra salida los fines de semana. Estudia derecho, le gusta la política, y poco a poco deja la vida rutinaria para involucrarse, aún así, Windell jamás pensó que exactamente 7.346 días después de aquel 23 de noviembre en que vio la luz de la vida por primera vez, estaría atrapado en medio de gas, basura y plomo, con un zapato roto y buscando libertad. Se despertó a las 7:00am, alistó un bolso con máscara, alcohol, le...

Final de trimestre, final de la tiranía.

Un día más, un lunes más a la lista, ultimo día del trimestre y pienso que después de lo caótico que ha sido este periodo, hoy no puede ser tan malo, solo un día más de una seguidilla de días malos, no pude estar más equivocado. A las 4:15 am suena el despertador y asumo que es necesario asistir a la universidad pues tengo la imperiosa responsabilidad de presentar un parcial que representa la mitad de la nota. Pasan los minutos, me alisto y a las 5:00 de la mañana salgo de mi casa, con la escasa luz de las calles voy repasando las que creo serán las preguntas del parcial hasta llegar a la parada del Metrobus, una vez más la cola es infernal. A las 5:20 llega el Metrobus y como si ya ni fuese mucho esfuerzo tener que estudiar sin luz en medio de una cola, alguien, un hombre de escasos cincuenta años intenta adelantarse, una pequeña discusión con aquel hombre que termina en "Respete señor, que yo estaba primero", el día comenzó mal, supongo. El Metrobus nos deja en Catia, una ...

19

 19. Hay poco más que decir en estas horas que nos llenan de luto por las nuevas vidas que ha perdido el país en medio de la hecatombe que vivimos. Aunque parezca increíble, no hemos perdido sensibilidad ni capacidad de asombro. Hoy los venezolanos nos preguntamos cómo es posible tanta tragedia, tanto abandono. Como si el mundo hubiese volteado la vista a otro plano, en nuestras costas mueren ahogados nuestros hermanos, nuestras mujeres. Nuestros niños. ¿Cuántos días de hambre caben en la decisión de apostar tu futuro en una pequeña embarcación? ¿Cuántos lamentos caben en un país que ve morir a sus hermanos? Como si todos llevásemos la misma sangre, el país amaneció de luto, llorando una perdida más. Nadie aguanta las lágrimas, se nos desborda la vida. Nos ahogamos en nuestra propia incertidumbre. Como duele la vida.  ¡Ay, los niños que perdieron el futuro! No existe la infancia, la ahogaron en desespero y el hambre. Cuanta confusión, cuanto dolor. Flotamos bocabajo, esperando...