Esto no es cuestión de risa...
Venezuela esta travesando un momento crucial, el momento mas importante de los últimos sesenta años, quizás la ultima oportunidad de zafarnos con vida o media vida de la tiranía que hoy consume al país. Hoy tengo casi veinte años, pero cuando comenzó realmente esta batalla, tenia catorce, y a pesar de la inmadurez jamás vi oportuno hacer chistes sobre las manifestaciones de quienes salían a defender y buscar la libertad, jamás me reí que las lacrimogenas y perdigones que recibieron los panas que en 2014 decidieron comenzar la batalla mas larga y seria que he presenciado en mi vida, esta lucha no tiene como fecha de inicio el 23E del presente año, no, aquí hay chamos guerreando desde el doce de febrero del 2014, esta lucha comenzó con la caída de Bassil da Costa y no concluye hasta el derrocamiento de la tiranía. Hoy, están ocurriendo cosas terribles en el país, sea o no cierto el reclutamiento forzoso, lo que es cierto y palpable es que el sueldo no le alcanza a nadie, y es triste ver como muchos se preocupan mas por un bono para beber el fin de semana, que intentar ayudar en casa. Lo que todos sabemos, es que hoy el sueldo de un docente es una cuestión casi miserable y los alumnos en lugar de valorar el esfuerzo de cada docente, parecen asistir solo para interrumpir, y humillar a quienes aun tienen deseo y cierta motivación para educarlos, porque no, tu profesor no va a darte clases para hacerse millonario, créeme. La única razón por la que decidí escribir hoy, es porque siento vergüenza, tengo vergüenza de la forma en la que están actuando muchos. Sea o no cierto el reclutamiento no puede ser motivo de risas, las ultimas patadas y agresiones de un régimen asesino no pueden ser un chiste, la falta de medicinas y comida no puedes ser motivo de burla. Hagan un ejercicio de conciencia y pregunten a quienes tienes familiares cercanos en el exilio si es divertida la situación, pregunten a los padres de los guerreros caídos en protestas, a los padres de los supuestos chamos reclutados si les parecen graciosos sus chistes y comentarios sobre la situación. Hoy Venezuela no está para chistes, y genera vergüenza ver como algunos jóvenes solo aprovechan y disfrutan la situación atroz que atravesamos. Es necesario educar a las generaciones siguientes para finalmente extinguir a quienes aun en momentos como este no logran conectar un par de neuronas.
Venezuela esta travesando un momento crucial, el momento mas importante de los últimos sesenta años, quizás la ultima oportunidad de zafarnos con vida o media vida de la tiranía que hoy consume al país. Hoy tengo casi veinte años, pero cuando comenzó realmente esta batalla, tenia catorce, y a pesar de la inmadurez jamás vi oportuno hacer chistes sobre las manifestaciones de quienes salían a defender y buscar la libertad, jamás me reí que las lacrimogenas y perdigones que recibieron los panas que en 2014 decidieron comenzar la batalla mas larga y seria que he presenciado en mi vida, esta lucha no tiene como fecha de inicio el 23E del presente año, no, aquí hay chamos guerreando desde el doce de febrero del 2014, esta lucha comenzó con la caída de Bassil da Costa y no concluye hasta el derrocamiento de la tiranía. Hoy, están ocurriendo cosas terribles en el país, sea o no cierto el reclutamiento forzoso, lo que es cierto y palpable es que el sueldo no le alcanza a nadie, y es triste ver como muchos se preocupan mas por un bono para beber el fin de semana, que intentar ayudar en casa. Lo que todos sabemos, es que hoy el sueldo de un docente es una cuestión casi miserable y los alumnos en lugar de valorar el esfuerzo de cada docente, parecen asistir solo para interrumpir, y humillar a quienes aun tienen deseo y cierta motivación para educarlos, porque no, tu profesor no va a darte clases para hacerse millonario, créeme. La única razón por la que decidí escribir hoy, es porque siento vergüenza, tengo vergüenza de la forma en la que están actuando muchos. Sea o no cierto el reclutamiento no puede ser motivo de risas, las ultimas patadas y agresiones de un régimen asesino no pueden ser un chiste, la falta de medicinas y comida no puedes ser motivo de burla. Hagan un ejercicio de conciencia y pregunten a quienes tienes familiares cercanos en el exilio si es divertida la situación, pregunten a los padres de los guerreros caídos en protestas, a los padres de los supuestos chamos reclutados si les parecen graciosos sus chistes y comentarios sobre la situación. Hoy Venezuela no está para chistes, y genera vergüenza ver como algunos jóvenes solo aprovechan y disfrutan la situación atroz que atravesamos. Es necesario educar a las generaciones siguientes para finalmente extinguir a quienes aun en momentos como este no logran conectar un par de neuronas.
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