Diecisiete años, una franela negra, jeans y un par de zapatos viejos, así salió Nicole de su casa algún día de junio en 2017. Eran las 9am cuando salió, iba al centro de Maracay donde la esperaba una amiga. Comenzó como otro de tantos días de protesta. Aragua, ese estado mágico al que todos conocemos por sus costas, playas y ríos, sería el escenario para uno de los días más terroríficos de una joven estudiante. Llegó al lugar de encuentro, la GNB como siempre, los rodeaba para intimidar, para presionarlos. Sin embargo, aquel año de rebeldía nos hizo perder el miedo, más pesaban nuestras convicciones y el deseo de libertad. Más valor le dimos a aquella gesta histórica que a nuestra propia vida. Por aquellos días, la prioridad era la república. Comienza la represión, y el odio. La resistencia y el valor. Ahí estaba Nicole, rodeada de gas lacrimógeno y libertadores de diecisiete años. No querían irse, rendirse no era opción en aquel momento, a todos nos sobraba gallardía y determinac...