Hoy más que nunca, en medio de la crisis absurda de vive Venezuela, quiero escribirles a las dos personas más importantes de mi vida, porque ha sido gracias a ustedes que decidí seguir mi propio camino, es gracias a ustedes que decidí que sin importar lo difícil que pudiese ser, tenía que arriesgarme a vivir lo que creía y aún creo que es lo correcto. Ustedes me educaron en un hogar muy alejado de la política, porque eso no era lo nuestro, ustedes me repitieron que debía centrarme en estudiar, en ser alguien en la vida, en aspirar más allá, mucho más allá de vivir de un sueldo. Me enseñaron que con trabajo y esfuerzo cualquier cosa es posible. Cuando tenía catorce o quince años, comencé a interesarme en la política nacional, la seguía de lejos, comencé poco a poco a buscar nombres, a aprender historia, a ver pequeños documentales de política y recuerdo que su respuesta siempre era la misma "Ni se te ocurra, es demasiado peligroso." Llegó el 2014 e iniciaron las protesta...