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Mostrando entradas de agosto, 2019

Carta a mamá y papá.

Hoy más que nunca, en medio de la crisis absurda de vive Venezuela, quiero escribirles a las dos personas más importantes de mi vida, porque ha sido gracias a ustedes que decidí seguir mi propio camino, es gracias a ustedes que decidí que sin importar lo difícil que pudiese ser, tenía que arriesgarme a vivir lo que creía y aún creo que es lo correcto. Ustedes me educaron en un hogar muy alejado de la política, porque eso no era lo nuestro, ustedes me repitieron que debía centrarme en estudiar, en ser alguien en la vida, en aspirar más allá, mucho más allá de vivir de un sueldo. Me enseñaron que con trabajo y esfuerzo cualquier cosa es posible. Cuando tenía catorce o quince años, comencé a interesarme en la política nacional, la seguía de lejos, comencé poco a poco a buscar nombres, a aprender historia, a ver pequeños documentales de política y recuerdo que su respuesta siempre era la misma "Ni se te ocurra, es demasiado peligroso." Llegó el 2014 e iniciaron las protesta...

Venezuela, a cuatro dolares la vida

No es un secreto para nadie que Venezuela presenta un extraño caso en el cual todos o la gran mayoría de los productos que se encuentran en los supermercados, centros comerciales, pequeños negocios e incluso los mercados mas populares, hoy se muestran en dolares mientras sus ciudadanos siguen percibiendo sus sueldos en bolívares. Hoy el Banco Central de Venezuela publica en su pagina oficial, que el precio del dolar aprobado y oficial de la nación, se encuentra en 14.400 Bolívares, cifra por demás escandalosa y que se intensifica al recordar que hace solo un año le robaron cinco ceros a nuestra moneda, ni hablar de añadirle ahora los tres ceros que en 2008 nos arrebataron bajo la promesa de hacer de nuestra moneda una de las más fuertes, hoy con ocho ceros menos que en 2007 el bolívar vale 14.400 veces menos que el dolar. Solo como un ejercicio hoy quiero añadirle esos ocho dígitos desaparecidos por el régimen y sorprenderme al darme cuenta de que según cifras oficiales del Banco C...

Amor en socialismo.

Ya casi han pasado dos años desde que una niña que decía no amarme, me juró amor eterno en el aeropuerto a la vez que cerraba la promesa de esperar el tiempo necesario para continuar, o por lo menos iniciar nuestra rara aventura de amor, sin pies ni cabeza, pero amor al fin. Inició todo muy raro, porque abandoné el país soltero, y llegue a Santiago con la certeza de haber encontrado al amor de mi vida y haberlo dejado en Maiquetía llorando sin consuelo. Viviendo en Santiago de Chile sueñas con un amor muy idealizado, las cuentas te alcanzan, los parques, plazas y cafe's cada veinte o treinta metros invitan a tener un amor divertido. Cada tantos metros hay alguna pareja comiendo helado, o tomando un café. Están los otros, quienes comparten libros en los parques. En las noches, y sin ningún temor, se muestran quienes después de un día de trabajo deciden salir a caminar para despejarse, hablar o simplemente a matar la rutina, siempre tomados de la mano. Santiago y su dinámica sugie...

Un año en casa.

Un año en casa, un año amando al amor de mi vida en socialismo. Un año ha pasado desde la ultima vez que abracé a mamá y desde que papá me acompaño a caminar todo el aeropuerto en Santiago de Chile buscando quien me cambiase unos dolares. Justo el dos de agosto aterricé en casa. Aquel avión y el único sándwich desde Panamá a Vargas. Ese olor a Caribe que se siente desde que sobrevuelas Vargas. Parece mentira, pasó un año desde que a las 2am fui recibido por el aeropuerto que nueve meses antes me había despedido entre lagrimas. Un año en el cual he tenido que madurar porque ya no está mamá para ayudar, y papá está demasiado lejos así que no puede acompañarte con unas birras. Un año en el cual he tenido que hacer más colas que en el resto de mi vida. El año en el cual aprendí que la familia no siempre es de sangre, y que bueno cuando te incluyen en una familia ajena, al punto de llamarte hijo y tratarte tal cual. Hace un año aterricé en casa, y ka vida me ha dado una vuelta. En un añ...