Cuesta escribir algo positivo sobre el indigente que somos. Pocos argumentos quedan que salven de la tragedia al mapa que hemos estado perdiendo. Amanecimos con la trágica noticia de que dos venezolanos habían fallecido en su apartamento, por hambre. La tragedia parece empeorar cada día. Para Silvia y Rafael, llegó la cima, el final más dramático posible, terminaron sucumbiendo frente al hambre que agobia cada día a millones de venezolanos. El mapa es un indigente, está maltratado, y no han parado de humillarlo. Hoy nos arrebataron dos vidas más, y como duelen. Como duele el hambre, cuánto daño ha hecho. Hoy el país son Silvia y Rafael, fallecidos por hambre en su apartamento. Hasta ayer fueron anónimos quienes hoy representan la crueldad en la que vive el paquidermo de América. Cuanta muerte y soledad. Cuanta angustia. Rafael y Silvia son dos nuevas víctimas del régimen venezolano. Sus estómagos vacíos, y nuestra indignación cada vez más llena. El país ya no es. El pa...