Todos teníamos miedo de que llegara el momento, de que por fin, luego de un par de meses de expansión de la pandemia, nos tocara a nosotros. Algunos opinaban diciendo que no llegaría, otros más aventurados aseguraban, que, de llegar, los venezolanos teníamos un Master en tragedias y poco nos afectaría. Llego el día, nuestra preocupación era real. Llegó el COVID-19 a Venezuela, y nuestro sistema de salud en las condiciones más precarias que se recuerden. Comienza la cuarentena, se anuncian medidas y formas de prevención. El régimen da un paso al frente y dicta órdenes. Calles militarizadas, controles y restricciones cada vez más severas. Encuentran en la pandemia, un aliado para hacer política. Día 2 de la cuarentena, tengo que salir, porque como la gran mayoría de los venezolanos, tengo que abastecerme de provisiones regularmente. No voy muy lejos de casa y noto la cantidad de personas que, a pesar de conocer la orden de cuarentena, siguen en las calles. Tapaboca incluido veo...