Acostumbrado a despertar a las 4:00 am, hoy amaneció tarde. 6:30 am y apenas abro por primera vez los ojos, con pereza doy los primeros estirones. Noto que a diferencia de los primeros meses del año, ya no me despierto con ese aire optimista y esa esperanza de "hoy puede ser el día". Entiendo que nos han robado parte del ánimo, así como a Rufo Chacón le robaro la vista, nos robaron el impulso de los primeros meses. Llego a Caracas, aún en medio del desánimo, ver a una ciudad acostumbrada a la desdicha, cabizbaja solo empeora todo, comienzo a hundirme mientras pienso en la necesidad de un sacudón en la capital, algo que despierte a los ciudadanos. Parece que la mala dirigencia politica durante veinte años se han encargado de suprimir el optimismo caraqueño. Ojala sea diferente en otros suelos del país. Venezuela, y Caracas viven la resaca de una "calle sin rotorno" anunciada y que al final del día domingo, fue mas retorno que calle. Más desanimo que esperanza. El...